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Spoofing,
reventadores de publicidad.
El movimiento antiglobalización no deja de crecer y multiplicar-se.
A primera vista perece agazapado y sólo salta con motivo de una
cumbre internacional, pero durante los intérvalos sigue actuando,
sea dentro del silencio de Intermnet o en las conspiraciones de grupos
neo-marginales (accionistas éticos, agitadores sociales, activistas
de derechos humanos intra-red, educadores subversivos, etc) que pululan
por todo el mundo. La batalla se compone de diversas estrategias, dentro
y fuera del ciberespacio, pero hay una forma de acción, el spoofing,
que ha comenzado a inquietar las inversiones publicitarias de las grandes
empresas.
Spoofing, palabra que significa parodiar, consiste en aprovechar la publicidad
central de las marcas para manipular-la y saquear-la con efectos destructores.
Uno de los grupos promotores de esta experiencia reciente se llama Adbusters,
reventadores de publicidad, y sus logros hasta ahora, más su variada
actividad o su revista, pueden consultar-se en la dirección www.adbusters.org
donde aparecen modelos de su creatividad corrosiva. En estos ejemplos
pueden verse estampas de la marca Camel en la que el camello sufre graves
problemas dentro de un medio hospitalario, o de Marlboro, con el caballo
del vaquero visitando la tumba de su amo. Hay también equivocaciones
mixtas, como el perfume de obsession , de Calvin Klein, y la moda téxtil
reunidas en el escorzo de una joven en pleno vómito anoréxico.
Fabricantes de prendas deportivas, como Nike; de bebidas alcohólicas,
como Absolut; de fast food, como Mac Donalds, han sido también
objetivo de los adbusters.
Para qualquier companyia, la imagen de la marca representa el patrimonio
simbólico por excelencia. De ahí que el ataque en la raíz
de su credencial provoque daños de consecuencias incalculables.
Cada vez, además, que se perjudica el mensaje adherido a la imágen
el mal se propaga paralelamente a la campanya publicitaria que se emprenda.
Se propaga el daño como una epidemia y su efecto se extiende a
la velocidad de un virus.
Libros de culto
Todavía ahora, en USA o en el Reino Unido, la obra NoLogo (Ed.
Paidos en España) y Cultur Jam se extienden como libros de culto
sobre el tema. En ambos se denuncia el abusivo poder de las firmas en
la edad de la globalización y las transgresiones de los derechos
humanos, desde los conectados con las condiciones del mundo laboral hasta
la libertad de expresión y de empresa que cometen a lo ancho del
planeta. NoLogo, publicado en el 2000 fue escrito por Naomi Klein (31
años) y ha sido traducido a 14 lenguas. Uno de sus párrafos
dice: Vale la pena recordar que los deportes de riesgo no son movimientos
políticos, y que el Rock, a pesar de sus reivindicaciones en sentido
conrario, no es una revolución. De hecho, para determinar si un
movimiento desafia realmente las estructuras económicas y el poder
político, hay que sopesar cómo afecta a sus industrias de
publicidad i de moda.
Article aparegut a "El País" l1 de juliol del 2001.
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